Uluru es el nombre que los aborí­genes australianos le dieron a lo que nosotros llamamos Ayers Rock, una montaña de arenisca rojiza de 318 metros de alto y 8 kilómetros de perí­metro situada en medio de una inmensa llanura al suroeste de Alice Springs, y que forma una de los lugares más increibles de Oceania.

Ayers Rock, La Roca sagrada de Australia


El Ayers Rock, es un lugar sagrado para los aborí­genes del lugar, ya que consideran que es el sitio del origen de todo lo que conocen. La primera vez que el hombre blanco vieron Uluru ocurrió 1873. William Gosse un explorador, descubrió el montí­culo que se eleva en medio de la planicie del desierto y lo bautizó con el nombre de Ayers Rock en honor a Henry Ayers (primer ministro australiano de aquel entonces). Lo bueno de estar en medio del desierto, es que se puede conseguir alojamiento a un buen precio.

Uluru y sus cercaní­as siempre ha sido el lugar donde han vivido desde tiempos inmemoriables los pueblos Yankunytjatjara y Pitjantjatjara, también conocidos como Anangu. Sin embargo después de la colonización blanca se vieron muy afectados por la toma de territorios y no fue hasta, 1985 cuando en un hito histórico, las autoridades australianas devolvieron la propiedad del lugar a los aborí­genes. Diez años más tarde, en 1995 el nombre del Parque Nacional Australiano cambió de Ayers Rock-Monte Olga a la denominación actual de Parque Nacional Uluru-Kata Tjuta en reconocimiento a la comunidad Anangu. Actualmente el Parque Nacional Uluru-Kata Tjuta está en la lista de Patrimonio Mundial de la Humanidad.

Debido a las caracterí­sticas de la roca que forma el Ayers Rock, la erosion del lugar la dejó en pie sobre una gran llanura. Además su color hace que cada hora del dí­a refleje el sol de una manera diferente, siendo un continuo espectaculo su observación.